17 de Agosto: Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín

Discurso del Prof. Alejandro Angelotti

Hoy nos reunimos para conmemorar la figura de uno de los más grandes héroes de nuestra historia: el General José de San Martín. Un hombre que, con una determinación inquebrantable, dedicó su vida a la lucha por la independencia de nuestro continente, con una visión que iba más allá de las fronteras de una sola nación.
San Martín no solo fue un militar brillante, sino también un estratega político que entendió que la verdadera libertad no se limita a la independencia de una nación, sino que debe ser una lucha constante por la justicia, la igualdad y la dignidad de los pueblos. En su tiempo, el enemigo era la opresión colonial, hoy, aunque en otro contexto, seguimos enfrentando fuerzas que buscan mantenernos sometidos a estructuras de poder que perpetúan la desigualdad y la explotación.
En su carta a O'Higgins, San Martín dejó en claro que “la humanidad debe esperar todo lo bueno de la unión de sus hijos, y nada de la división de sus intereses”. Esta frase, escrita hace casi dos siglos, sigue siendo un llamado urgente a la unidad entre los pueblos, a la construcción de una sociedad más justa y solidaria, donde el bienestar de unos pocos no se sustente sobre el sufrimiento de la mayoría.
San Martín nos enseñó que la lucha por la emancipación no puede darse sin el pueblo. Él soñaba con una América Latina libre y unida, un continente donde sus integrantes fueran dueños de su propio destino. Su vida es un recordatorio de que la verdadera independencia no es solo política, sino también social y económica.
Es fundamental recordar que San Martín no luchó solo. Su gesta libertadora fue posible gracias a la organización y el sacrificio de miles de hombres y mujeres que creyeron en su causa. Desde los soldados que cruzaron los Andes, hasta los pueblos que lo apoyaron en su travesía, todos ellos forman parte de esa epopeya que transformó nuestro continente. Y es precisamente esa unidad, esa conciencia colectiva, esa comunidad organizada lo que permitió que sus sueños de libertad se convirtieran en realidad. Francisco nos enseña que la verdadera grandeza radica en el servicio, San Martín, con humildad y entrega, demostró que un líder no busca poder, sino el bienestar de su pueblo.
En este 17 de agosto, recordemos al San Martín que no solo liberó países, sino que también sembró ideas de libertad y justicia que aún hoy florecen en nuestras luchas. Sigamos su ejemplo de compromiso con el pueblo, de entrega a una causa mayor y de convicción en que otro mundo es posible.
Que la memoria de San Martín nos inspire a seguir organizándonos, resistiendo y construyendo la sociedad que soñamos. Una sociedad donde la libertad, la igualdad y la justicia no sean solo palabras, sino realidades palpables para todos y todas.