9 de julio: Acto día de la Independencia

Discurso del Prof. Juan Revol

El 9 de julio de 1816, los representantes de las Provincias Unidas del Sur se reunieron en Tucumán para sesionar la aprobación de un acta que fundaría las bases de nuestro país: la Declaración de la Independencia. Pero, ¿qué significa ser «independiente»? Lo primero que podríamos decir es que ser una nación independiente es ser una nación con un gobierno propio: es decir, una nación capaz de tomar decisiones políticas propias; sin que poderes externos y lejanos la exploten o le impongan sus condiciones de vida. Con la Revolución de Mayo en 1810, el pueblo argentino ya había empezado a manifestar la voluntad de gobernarse a sí mismo. Pero, ¿por qué era importante para esos primeros patriotas tener un gobierno propio? ¿Por qué no acatar las órdenes del rey de España y habituarse a sus políticas? Podemos inferir una respuesta a estas preguntas si prestamos atención a algunos de los adjetivos que los congresistas eligieron en Tucumán para redactar la Declaración de la Independencia: «Declaramos solemnemente sobre la faz de la tierra que es voluntad unánime e indudable de estas Provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los Reyes de España, recuperar los derechos que fueron despojados e investirse del alto carácter de una Nación libre e independiente del Rey Fernando VII» En primer lugar, los congresistas se refieren a su voluntad de independizarse como unánime e indudable: ser independientes requiere, por un lado, estar unidos y juntar fuerzas; por el otro, ser determinados. Cuando nos preguntamos por la razón de estos adjetivos (¿por qué necesitaban estar unidos? ¿por qué necesitaban ser determinados?), la descripción que los congresistas hacen del gobierno del rey nos da una respuesta: los vínculos con la autoridad de Fernando VII son violentos, los derechos de las Provincias del Sur son despojados. Estos adjetivos nos muestran la distancia entre el rey y las Provincias: como el rey está lejos del territorio (no solo en sentido físico, también afectivo), sus políticas no responden a lo que las Provincias necesitan. Ser colonia es quedar librado a la suerte de un rey lejano, para el que los habitantes de la colonia no son más que cifras en los papeles del censo del reino; en vez de un pueblo con su propia identidad y sus propios modos de comprender la realidad que habita. Para terminar, entonces, retomemos la pregunta que nos hicimos al principio: ¿qué significa ser «independiente»? Después de lo que leímos, podríamos decir que ser independientes es ser capaces de tomar nuestras propias decisiones. También, que ser independientes es defender lo que somos, pensar por nuestra cuenta, poder hacernos preguntas sin que sean otros los que las respondan por nosotros: ser independientes es una tarea diaria para encontrar y sostener nuestra voz, para escribir nuestra historia y conocernos cada día un poco mejor.